La calle de la escopeta, así llamada por estar habitada por grandes admiradores de la diosa Diana, patrona de la cacería.

Calle en la cual se ubicaba la casa del presbítero Gregorio Camacho, realista furibundo nacido nacido en 1772, que estuvo de vicario de San Pedro y cura excusador. Se decía que allí existía un entierro, y las gentes iban por las noches a vigilar la residencia para ver si ardían las morrocotas de oro que según el clérigo había dejado enterradas en el patio principal.

La calle de la escopeta, vista desde la carrera cuarta, hacia el río, se observan construcciones que no debieron ser permitidas, pues estas cambiaron su aspecto en ese sector.

Vista desde la avenida Colombia, la calle de la escopeta parece no haber cambiado nada desde los tiempos de la colonia. En primer término, la casa del doctor de Caycedo, a la izquierda.

En la calle de la escopeta, las piedras fueron remplazadas por adoquines. Aun así, la arquitectura y las farolas suspendidas en los techos, todavía le confieren un toque acogedor y distinto a esa zona de la sucursal del cielo.

Historia de Cali, sus vivencias, pequeños apartes, fragmentos de la misma.

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